Estas últimas semanas he releído dos clásicos.
Dos de las distopías más importantes de la historia de la literatura: 1984 y Un mundo feliz.
Y lo más inquietante no es lo mucho que acertaron.
Es cómo lo hicieron pero de formas aparentemente muy “distintas”.
Orwell imaginó un mundo donde el poder te controla mediante el miedo, la vigilancia y la censura.
Huxley, uno donde ya no hace falta prohibirte nada… porque estás demasiado entretenido, cómodo y distraído para cuestionarlo.
Dos futuros opuestos.
Dos formas diferentes de perder la libertad.
En este carrusel he querido comparar:
• cómo funcionan sus mundos
• qué inspiró a Orwell y Huxley
• qué estrategias de control utiliza cada sociedad
• y por qué, casi un siglo después, siguen sintiéndose inquietantemente actuales
Lo curioso es que, cuando lees ambos libros hoy, no sientes que hablen del futuro.
Sientes que hablan de tendencias que ya estaban empezando entonces, y ahora…
La pregunta no es cuál de los dos mundos se parece más al nuestro.
Sino cuánto tardamos en dejar de notar ciertas cosas cuando se vuelven normales.
¿Cuánto vale nuestra libertad?









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